Tomates, lechugas, platanos, huevos, pastas y una gran cantidad de alimentos necesarios para la canasta familiar, sirvieron para hacer realidad el sueño de las 69 asociadas, que hacen parte de la cooperativa “Mano Amiga”.
Un sueño representado en dar inicio a su micromercado y hoy es una realidad, donde cada una de estas mujeres, ejemplo de superación, han sabido aprovechar sus recursos para fortalecer así su cooperativa. Este proyecto surge después de ganar los premios del concurso “Padre Rico, Padre Pobre”, una forma de aplicar los conocimientos de este libro.
Además de este incentivo, se realizó una evaluación financiera por parte de la cooperativa, donde se estimó que pagan a los supermercados de la región un aproximado de 15 millones de pesos mensuales.
Las ganas crecen cada vez que estas mujeres hacen realidad uno de sus sueños y en esta ocasión fue el de su mercado comunitario. A ellas el mayor de los aplausos, por seguir empeñadas en ser la cooperativa número uno de la región.